Tag Archives: Alicia en el País de las Maravillas

Celebrando el Día del Libro en el País de las Maravillas

23 Abr

El País de las Maravillas es un lugar al que todos hemos viajado siendo niños, un reino encantado donde era posible crecer o menguar tras comer un pastelillo o beber una pócima mágica, charlar con un gato que se torna invisible, o asistir a una fiesta de no-cumpleaños con una liebre y un sombrerero. Ese fantástico e inverosímil viaje se lo debemos a Lewis Carroll (cuyo nombre real era Charles Lutwidge Dogson, el creador de Alicia en el País de las Maravillas. ¿Y qué mejor fecha que la del Día del Libro (y sexto aniversario de este blog) para homenajear a uno de los clásicos de la literatura universal en su 150 aniversario? Post 68 - a Mucho ha llovido desde que aquella tarde de 1862, durante un paseo en barca por el Támesis con su amigo el reverendo Duckworth y las hermanas Liddell (Lorina, Alicia y Edith), Carroll ideara el personaje de Alicia inspirándose en la segunda de las hijas del decano Liddell, por quien sentía una profunda devoción. Tanto fue lo que le entusiasmaron a la propia Alicia las aventuras de su álter ego, que le pidió a Carroll que le transcribiera la historia. Tres años más tarde la editorial MacMillan sería la encargada de publicar el cuento, ilustrado con los magníficos dibujos de John Tenniel que aún hoy conservan muchas de las ediciones del famoso libro. Su gran éxito motivó la publicación en 1871 de la segunda parte, Alicia a través del espejo. Post 68 - b Alicia en el País de las Maravillas no deja indiferente a nadie tras su lectura; se trata, sin duda, de una oda a la fantasía y el onirismo, fruto del singular ingenio y la original mentalidad de Carroll, quien deja entrever además su destreza matemática (pues ésta era su profesión) a través de las preguntas geográficas, astronómicas o científicas que la pequeña Alicia se hace constantemente. Algunos estudiosos de la obra van más allá y aseguran que este supuesto cuento infantil es una crítica encubierta al convencionalismo social propio de la época victoriana, y que sus personajes, en su mayoría animales con personalidad y capacidades humanas, son caricaturas de personas que existieron en realidad. Sea como fuere, lo cierto es que Alicia en el País de las Maravillas gusta a niños y mayores, y ha servido de inspiración en diferentes ámbitos: en el cine, la música, la televisión, el teatro, y hasta en el campo de la psicología. Hoy incluso se recomienda su lectura en las más afamadas escuelas de negocios en nuestro país. ¿Quién le iba a decir a Lewis Carroll que aquella historieta que inventó sin más pretensión que la de entretener a unas niñas se convertiría en un fenómeno semejante?

En la actualidad existen numerosas ediciones de Alicia en el País de las Maravillas, a cual más bonita, pero yo personalmente, que no había vuelto a disfrutar con las aventuras de Alicia desde que fui al cine a ver la versión de Tim Burton, me he reencontrado con este ya mítico personaje gracias a otro libro infantil: Prohibido leer a Lewis Carroll. Post 68 - c Lo primero que me llamó la atención de Prohibido leer a Lewis Carroll fue su contundente título; además, todas las reseñas que leí sobre él por Internet eran positivas, sin mencionar los importantes premios que había recibido (Premio Lazarillo en 2012, elegido Mejor libro infantil del 2013 por Babelia, y en 2014, Premio White Ravens, Premio Fundación Cuatrogatos y Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil). Así que, dada mi creciente afición por comprar libros infantiles y ante tanta buena referencia, no dudé en traérmelo a casa. El libro está ambientado en Nueva York a principios de la década de 1930, ciudad a la que se traslada la joven institutriz francesa Eugéne Chignon para hacerse cargo de una niña llamada Alice, quien está tan obsesionada con el cuento de Lewis Carroll que incluso se viste y peina como la protagonista de éste. Esta enfermiza pasión de la pequeña Alice lleva a sus padres a prohibirle leer el libro, y junto con la señorita Chignon tratarán de evitar que la niña se entere de que la verdadera Alice Liddell, inspiradora de Alicia en el País de las Maravillas, va a ser homenajeada en la Universidad de Columbia.  Se trata de una historia muy original y divertida cuyo autor, Diego Arboleda, ha construido en base a unos rocambolescos personajes y unos juegos lingüísticos al más puro estilo de Lewis Carroll. Todo eso unido a los excelentes dibujos de Raúl Sagospe, hacen de Prohibido leer a Lewis Carroll un libro excepcional. Post 68 - d Ya lo dijo Caballero Bonald: “Leer equivale a elegir una aventura de múltiples compensaciones imaginativas”, y a mí, el libro de Arboleda y Sagospe me ha devuelto directamente a mi niñez, a ese País de las Maravillas donde era posible crecer o menguar tras comer un pastelillo o beber una pócima mágica, charlar con un gato que se torna invisible, o asistir a una fiesta de no-cumpleaños con una liebre y un sombrerero. ¡Feliz Día del Libro!

La Alicia del siglo XXI

18 Abr

La pasada semana, en las clases de la asignatura autodenominada por el profesor como ‘Periodismo cultural’, aunque en realidad se llame ‘Crítica de teatro’, reflexionábamos sobre si eran más o menos lícitas y correctas las reinterpretacions que Calixto Bieito  o Tomaz Pandur hacían de óperas clásicas tales como Madame Butterfly o Hamlet. Cuando una obra (ópera, cuento, novela, película y demás) es reinterpretada se puede modificar su continente, el modo de contar la historia, así como su contenido, la propia historia, el relato en sí. Bieito es muy dado a introducir los desnudos y el sexo en sus adaptaciones; ¿es una forma de atraer a más público o solamente se trata de mostrar sin tapujos elementos que ya aparecen en la propia obra original? Pandur, por su parte, dió el papel de Hamlet a una mujer, Blanca Portillo, tal vez, precisamente, porque en la época en la que empezó a interpretarse la citada obra las mujeres tenían prohibido actuar y eran los mismos hombres los que encarnaban los papeles femeninos.

Este debate sobre la reinterpretación o la adaptación de los clásicos es perfectamente aplicable a la nueva película de Tim Burton, Alicia en el País de las Maravillas. Además de haber disfrutado con la cuidadísima y colorida estética de la película, con las interpretaciones de los siempre geniales Johnny Depp y Helena Bonham Carter y con personajes tan graciosos y entrañables como “los gorditos”, me ha encantado encontrarme con la Alicia heroina capaz de derrotar al enorme y peligroso dragón (tarea habitualmente reservada a príncipes azules y a otros osados, condecorados y apuestos caballeros), con la Alicia que no se conforma con casarse con un Lord (de escasa gracia y belleza, dicho sea de paso) aunque eso le suponga una vida llena de lujos y comodidades, y con la Alicia mujer de negocios (y, además, si no recuerdo mal, vestida con pantalones), que emprende una larga travesía hacia China con el fin de descubrir nuevos mercados. La ruptura de continente y contenido llevada a cabo por Burton ha dado lugar a una historia cuya trama está al nivel de lo que, afortunadamente, va ocurriendo en la realidad, que la mujer está cada vez más presente allí donde solo el hombre tenía cabida.

Y a vosotros, ¿qué os parece la Alicia del siglo XXI?

A %d blogueros les gusta esto: